¡Hola, Hola, familias de FamilyPlayland!
Soy Marisol Castro y estoy feliz de inaugurar esta columna semanal. Un espacio para compartir reflexiones y herramientas que nos ayuden a disfrutar, ¡y entender!, esta increíble aventura de la crianza.
Empecemos por hablar del “Efecto CoComelon” … un fenómeno que está en casi todos nuestros hogares. Pero, ¿es realmente una dulce melodía o una sobrecarga sensorial?
Es innegable que a nuestros pequeños les encanta y a nosotros nos regala esos minutos de paz que a veces tanto necesitamos. (Está bien reconocerlo, somos humanos, y necesitamos tener un break)
Sin embargo, ¿qué está ocurriendo de verdad en las pequeñas mentes de nuestros hijos al verlo?
Muchos expertos están alzando la voz. El contenido, aunque sea bueno y tenga canciones educativas, está diseñado para atraer su atención con una fórmula adictiva de cortes muy rápidos (a veces cada 1-3 segundos), colores sobresaturados y un ritmo constante sin pausas, que impide que el cerebro procese la información que recibe.
El reconocido neuropsicólogo, el Dr. Jesús Amaya Guerra, explica que esta combinación de estímulos es tan intensa que activa en exceso el sistema de recompensa del cerebro, liberando demasiada dopamina (la hormona del placer). Por cierto, nacemos con el 25% del cerebro desarrollado y el restante madura hasta los 25 años aproximadamente… así que toca cuidarlo.
Este ritmo vertiginoso sobrecarga el sistema sensorial de tu hijo, afectando directamente su capacidad de concentración, desarrollo del lenguaje y autorregulación emocional. Por eso, mis queridas familias, a nuestros peques les cuesta tanto trabajo parar de verlo. No es casualidad que después de ver CoComelon tengan desbordes emocionales, dificultad con las transiciones, y que las actividades tranquilas les parezcan aburridas.
Como adultos, somos los guardianes de su bienestar emocional, físico y mental. Debemos dejar de dar contenido sin pensar cómo afecta el sano desarrollo de su cerebro y ser conscientes de nuestra responsabilidad como padres. Necesitamos elegir y filtrar qué estímulos permitimos que entren en su cerebro en pleno desarrollo.
La buena noticia es que plataformas como FamilyPlayland ofrecen contenido en pantallas de ritmo lento; programas con transiciones más suaves que dan tiempo al cerebro de tu hijo para procesar la información, aprender a focalizarse y poder regularse.
Recordemos además darles alternativas esenciales para un desarrollo integral como el juego, el tiempo al aire libre y en la naturaleza y la interacción con nosotros. ¡Nada desarrolla más a un niño que la conexión humana!
El equilibrio es la clave, y tú tienes el poder de encontrarlo.
¡Los espero el próximo martes… para seguir Hablando de Crianza!
Marisol Castro Coach en Crianza Consciente 💖
Co- Fundadora de LANTERNI
Instagram https://www.instagram.com/lanterni_/